Licencias Creative Commons: qué cedés y qué conservás
CC BY, CC BY-NC, CC BY-SA, CC0. Cuatro siglas que deciden quién puede reutilizar tu trabajo, para qué y bajo qué condiciones. Vale la pena entenderlas antes de firmar.
Licencia no es lo mismo que cesión de derechos
Hay dos cosas distintas en juego cuando publicás:
- La titularidad de los derechos de autor: quién es el dueño legal del texto. Puede quedar en vos o transferirse a la editorial.
- La licencia de uso: qué puede hacer el resto del mundo con el artículo.
Son independientes. Se puede conservar la titularidad y publicar bajo una licencia muy abierta, o cederla y que igual se publique en acceso abierto. Leé el acuerdo de publicación con esa distinción en la cabeza.
Las cuatro condiciones, y cómo se combinan
- BY (atribución): hay que citarte. Está presente en todas las licencias Creative Commons actuales.
- NC (no comercial): prohíbe los usos comerciales.
- ND (sin obras derivadas): se puede compartir, no modificar ni traducir.
- SA (compartir igual): lo derivado debe llevar la misma licencia.
Qué significa cada una en la práctica
CC BY. Cualquiera puede copiar, traducir, adaptar y reutilizar tu trabajo, incluso comercialmente, siempre que te cite. Es la licencia que recomiendan la mayoría de las definiciones de acceso abierto y varias agencias de financiamiento. Permite, por ejemplo, que tu artículo se traduzca al guaraní o se incluya en un libro de texto sin pedirte permiso.
CC BY-SA. Igual que la anterior, pero lo derivado hereda la licencia. Es la lógica del software libre aplicada a los textos. Es la que usa Wikipedia, lo que la vuelve práctica si querés que tu contenido pueda fluir hacia ahí.
CC BY-NC. Suena prudente pero es la más problemática en la práctica: «comercial» no está definido con precisión. ¿Una universidad privada que arma un curso pago está haciendo un uso comercial? ¿Una ONG que vende sus publicaciones a precio de costo? La ambigüedad hace que mucha gente, ante la duda, no reutilice. Si tu objetivo es que tu trabajo circule, NC suele lograr lo contrario.
CC BY-ND. Impide traducciones y adaptaciones. En una región donde la traducción es clave para la circulación del conocimiento, es una restricción costosa.
CC0. No es exactamente una licencia sino una renuncia: liberás la obra al dominio público. Para datos y bases de datos es una opción excelente; para artículos es poco habitual.
Cómo decidir
Preguntate qué querés que pase con tu trabajo dentro de diez años:
- ¿Querés que se pueda traducir sin pedir permiso? Evitá ND.
- ¿Te molesta que una empresa lo incluya en un producto citándote? Solo entonces considerá NC, sabiendo el costo.
- ¿Querés que lo derivado siga siendo abierto? Elegí SA.
- ¿Publicás datos? Mirá CC0 o CC BY.
- ¿Tu financiador exige algo? Su mandato manda: varias agencias exigen CC BY.
Antes de firmar
- Buscá en el acuerdo de publicación la palabra «licencia» y la palabra «derechos». No son la misma cláusula.
- Verificá si conservás el derecho a depositar el artículo en el repositorio de tu institución y en qué versión.
- Confirmá que la licencia que la revista declara en su sitio es la que figura en el acuerdo. No siempre coinciden.
- Si algo no te cierra, preguntá antes de firmar. Después, no hay margen.