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Las políticas que tu revista tiene que publicar (y casi nadie encuentra)

No alcanza con tener políticas editoriales: tienen que estar publicadas, ser específicas y poder encontrarse en dos clics. Esta es la lista mínima y qué debe decir cada una.

📅 08 de septiembre, 2026 ⏱ 9 min de lectura ✍️ Admin User
Las políticas que tu revista tiene que publicar (y casi nadie encuentra)

Una política que no está publicada no existe

Muchas revistas tienen procesos sólidos que solo conoce el equipo editorial. Para un autor que decide dónde enviar, para una biblioteca que evalúa qué suscribir y para cualquier directorio que recolecta información, lo único que cuenta es lo que está escrito y accesible en el sitio.

La buena noticia: escribir estas políticas es trabajo de una tarde, y se hace una sola vez.

1. Alcance y enfoque

Qué publica la revista y qué no. Disciplinas, tipos de trabajo aceptados —artículos originales, revisiones, notas, reseñas— y a qué comunidad se dirige. Un alcance específico ahorra rechazos evitables y le da identidad a la publicación.

2. Proceso de revisión por pares

Es la política más importante y la que peor se suele redactar. Tiene que decir:

  • Qué modalidad se aplica: ciega simple, doble ciega o abierta.
  • Cuántos revisores intervienen y qué pasa ante informes contradictorios.
  • Quién toma la decisión final.
  • Plazos estimados por etapa, con números reales y no aspiracionales.
  • Si hay revisión editorial previa y bajo qué criterios se rechaza sin enviar a revisión.

3. Ética editorial y mala conducta

Declará a qué lineamientos adherís —los de COPE son la referencia habitual— y explicá el procedimiento concreto ante denuncias de plagio, publicación duplicada, autoría indebida o datos manipulados. «Adherimos a las buenas prácticas» sin procedimiento no dice nada. Incluí también la política de uso de herramientas de inteligencia artificial en la escritura y en la revisión: hoy es una pregunta que los autores se hacen.

4. Autoría y contribuciones

Qué criterio usás para decidir quién firma —los criterios del ICMJE son el estándar más citado— y cómo se gestionan los cambios de autoría después del envío. Si pedís una declaración de contribuciones por autor, explicá el formato.

5. Conflictos de interés

Qué debe declarar un autor, qué debe declarar un revisor y qué hace la revista cuando un editor tiene conflicto con un manuscrito. Publicá el formulario que usás.

6. Acceso, licencias y derechos

Si el contenido es de acceso abierto, decilo con la licencia exacta y el enlace a su texto legal. Aclará quién conserva la titularidad de los derechos, qué versiones puede depositar el autor en un repositorio y si hay embargo.

7. Cargos por publicación

Si cobrás, publicá el importe, en qué momento se cobra y qué exenciones existen. Si no cobrás nada, escribilo explícitamente: «esta revista no cobra cargos por envío ni por publicación». Es una de las frases que más tranquilidad da a un autor.

8. Correcciones, retractaciones y expresiones de preocupación

Qué pasa cuando un artículo publicado tiene un error. La regla de oro: el artículo original nunca se borra ni se reemplaza en silencio. Se publica una nota de corrección o de retractación, enlazada en ambas direcciones, y el registro histórico queda intacto.

9. Preservación digital

Qué pasa con el contenido si la revista deja de publicarse. Nombrá la red de preservación en la que participás. Si todavía no participás en ninguna, es probablemente la mejora más urgente que puede encarar tu revista.

10. Periodicidad y datos de contacto

Frecuencia real de publicación, si aceptás publicación continua, y un contacto institucional con nombre, rol y dirección postal. Una casilla de correo gratuita como único contacto genera desconfianza aunque la revista sea impecable.

Dos detalles de implementación

  • Fechá cada política y llevá un historial de versiones. Permite saber qué reglas regían cuando se publicó determinado artículo.
  • Traducilas a los idiomas en los que publicás. Una política solo en español en una revista que recibe trabajos en portugués e inglés deja fuera a la mitad de sus autores.